Mototaxis atienden demanda que no puede satisfacer gobierno de Tláhuac

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*Son ejemplo de un sistema interno de movilidad creado en zonas urbanas excluidas

*Egresado de posgrado de la IBERO investiga ‘Elementos teóricos y metodológicos para el estudio del transporte local informal. El caso del servicio de moto-taxis en La Conchita Zapotitlán, Tláhuac’

 REDACCIÓN

Los mototaxis son un ejemplo de servicio de transporte público adaptado que satisface una demanda que no puede cumplir el gobierno en zonas urbanas excluidas y de la periferia, afirmó Juan Carlos Finck Carrales, egresado de la Maestría en Proyectos para el Desarrollo Urbano (MPDU) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Para atender sus demandas de movilidad, principalmente interna, los habitantes de colonias marginadas socioeconómicamente, y como tal alejadas de oportunidades de servicios y productos, generan sus propios modos de transporte, como ocurre en el barrio La Conchita Zapotitlán, en la Delegación Tláhuac, donde los mototaxis trasladan a la gente y ayudan a conectarla con otros modos masivos de transporte.

El éxito de los mototaxis en colonias populares o pueblos urbanos como La Conchita se debe a que tradicionalmente estos lugares tienen mucha autonomía, se autorregulan, se autoorganizan y “saben muy bien cómo funcionan ahí los movimientos, saben muy bien lo que necesita la gente”, destacó Finck.

Además de desplazar a la gente a donde necesita ir, los mototaxis traen un beneficio extra: el de ser un opción de empleo, como choferes, para muchas personas que viven en esas zonas  o en otras aledañas con mayor exclusión y menores oportunidades de trabajo. De tal suerte que en la actualidad existen en La Conchita siete asociaciones de mototaxis, y tan solo una de ellas tiene mil empleados.

En un diagnóstico sobre los mototaxis, que hizo como parte de su tesis de maestría, Finck Carrales encontró que el costo de peaje es alrededor de 5 pesos por cada 700 metros; un precio bastante caro. Sin embargo, este medio de transporte “tiene mucha demanda porque les ayuda mucho a moverse, les ayuda a llegar muy rápido al Metro y a otros microbuses. Digamos que la relación costo-beneficio no importa a pesar de que los usuarios de mototaxis sean personas de clase media-baja y baja”.

De acuerdo con el diagnóstico del egresado de la MPDU, en La Conchita Zapotitlán, un pueblo urbano con una economía interna bastante activa y donde sus habitantes tienen arraigo con su tierra, este medio de transporte satisface tres necesidades sociales:

  1. Movilidad espacial rápida dentro de la colonia, y de puerta a puerta.
  2. Conectividad con modos masivos de transporte.
  3. Oferta de empleo a cientos de personas, habitantes y no habitantes de este barrio de Tláhuac.

Para dar sustento al diagnóstico mencionado y como parte de su Doctorado en Sociedad, Espacio y Tecnología, que cursa actualmente en la Universidad Roskilde de Dinamarca, el maestro Juan Carlos Finck realiza una investigación sobre los Elementos teóricos y metodológicos para el estudio del transporte local informal. El caso del servicio de mototaxis en La Conchita Zapotitlán, Tláhuac.

Su objetivo principal es hacer propuestas de políticas públicas científicamente sustentadas sobre la viabilidad y sustentabilidad del servicio de mototaxis, con el fin de captar la atención de las autoridades, como son los funcionarios de la Secretaría de Movilidad (Semovi) de la Ciudad de México, a quienes enviará sus conclusiones una vez finalizada su tesis doctoral.

Finck Carrales dio a conocer su proyecto en el ciclo de conferencias “Estrategias para el desarrollo urbano sustentable”, organi

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